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Perfección de The Chemical Brothers en el Foro Corona

martes, 12 de abril de 2011

Tormenta y estruendo



En la comunión que genera la música y la multidimensionalidad que adquiere aunque sea por un instante la personalidad que observa las pantallas, absorbe el sonido y que siente su cuerpo temblar al ritmo de los bajos del synth, hay una relación directa entre el espíritu romántico del Sturm und Drang y la atmósfera estética que es capaz de emitir The Chemical Brothers.
Románticos en la esencia, es decir en la absoluta entrega a la música y en el espíritu de subversión, por ese pequeño lapso de dos horas que en verdad es una distensión del tiempo, y en el cual la música electrónica combinada con el video han llevado incluso a un nuevo nivel de espacialidad y de realidad, en ese lapso, The Chemical Brothers hizo lo que los ha convertido junto con otros grandes de la música electrónica (uno de ellos Trent Reznor y sus alucinantes, delirantes y sublimes escenarios virtuales o los loquísimos de The Prodigy) en unos revolucionarios de la música y del espectáculo en vivo.

Han corrido tres meses de este 2011 y en materia de conciertos hemos visto bandas extranjeras excepcionales en México: The Sounds, Röyksopp, Kashmir, Ratatat se cuentan entre los grandes conciertos que nos ha dejado ya el 2011.

Pero el día lunes 11 de abril, sin duda, quedará enmarcado con letras brillantes en el repaso de este año, pues, sin lugar a dudas, quienes acudieron al Foro Corona (adentro del Hipódromo de las Américas), lugar que ofreció una acústica impresionante, presenciaron quizá (es temprano para asegurarlo) el mejor concierto del año.

El dúo inglés de música electrónica, conformado por Tom Rowlands y Ed Simons puso a bailar a los 3,000 afortunados que consiguieron una entrada para el anhelado concierto.
La tormenta comenzó en punto de las 22:00 horas. De lo alto del escenario, colocado en el centro, pendía una estructura tubular de LEDs que de acuerdo con el sonido componía una espiral de luces a veces blancas pero también amarillas, rojas y rosas. El cilindro comenzó emulando una lluvia que asciende del centro, donde la banda colocó sus instrumentos en una disposición galáctica que bien podría pasar por una cabina de control de una nave espacial.

Los ingleses entraron en su cabina y abrieron con "Galvanize", "Do It Again" y un remix de "Get Yourself High" con "Horse Power", rolas que pusieron a la banda muy loca. En verdad era difícil no dejarse llevar por ese oleaje de sonido que de golpe nos daban en el rostro quitándonos el aliento.

Sin exagerar, la atmósfera, la calidad del equipo, la imaginación de los productores y de la banda, y la pertinencia del lugar (si bien chico, excepcional) nos llevaban a un territorio fantástico, muy al estilo de la fascinante película Scott Pilgrim Against The World (2010). En este territorio podíamos ser invencibles y poderosos, el rock es la gran estamina del espíritu.

Del escenario se desprendía un efecto de rayos láser que bailaba sobre las cabezas del mar de cabellos ya limados por el sudor de las frentes, por el vaho desprendido del suelo convertido en pista de baile. Los cachetes se nos movían como si un monstruo nos lanzara directamente a nuestro rostro su aliento. Era el temblor que producían los bajos de los sintetizadores.

El clímax del concierto, el momento en el que según el ritual se comulga y todos nos convertimos en una misma carne ocurrió cuando la banda hiló tres rolas básicas: "Star Guitar", "3 Little Birdies Down Beats" y, la consentida, "Hey Boy, Hey Girl".

Luego, el dueto interpretó básicamente el mismo set que en su presentación del domingo en el Vive Latino, excepto los últimos 30 minutos, cuando a la vuelta del encore, concluyeron el concierto en un tono más tranquilo y poético acompañado por un espectacular juego de láseres e imágenes.

Estas proyectadas en la pantalla de 12 x 17 metros, durante todo el concierto fueron de un poder poético y metafórico que funcionaban igual si el espectador estaba bajo el influjo de alguna sustancia (en concreto: ácida o pacheca). El poder de las imágenes se reforzaba en sus lecturas: movimiento, flujo, elementos: tierra, agua, aire, fuego:

Siluetas de personas que corren, de una enorme parvada de pájaros que volaban en el cielo, de hierro incandescente, de flashes de cámara; personas con trajes electrónicos, un robot tipo ánime, rostros de niños y de un hombre mayor maquillados como payasitos de circo; uso del 3D en el plano de la pantalla: nos daban un viaje acelerado por el interior de una especie de catedral modelada en tercera dimensión.

Imágenes que corrían con una precisión absoluta de acuerdo con las canciones. Precisión, la otra gran categoría, que hace la diferencia a la hora de presenciar un concierto que es también un espectáculo y es una pausa artística de la cual hay que volver forzosamente. Precisión en producciones que solo hemos visto en conciertos de bandas como Nine Inch Nails, Radiohead o Muse.

Ha terminado la hegemonía del José Cuervo, el Palacio de los Deportes y el Foro Sol. Lugares como el Foro Corona o Six Flags están a la alza en la calidad sonora que ofrecen. A aquellos les queda renovarse o morir. Es momento de que la industria de conciertos se fortalezca generando nuevos espacios de gran calidad y que el monopolio deje de serlo.

Nitzer Ebb, por un gran show

jueves, 2 de diciembre de 2010

Se presentan este jueves en el Lunario

Para la banda inglesa Nitzer Ebb haber nacido en los 70, época disco, del Playboy TV y demás faramallas, fue una experiencia que los marcó de por vida. Hoy en día, su logo integra tres elementos que parecerían anacrónicos: un martillo, un engranaje y una estrella. Pero el sentido es más bien la apropiación del signo en un sentido entretenido.

"Crecimos en la Guerra Fría. La Unión Soviética era vista en nuestro país como una verdadera amenaza para nuestro modo de vida pero nosotros instintivamente sentimos que eso era mierda y solo una justificación de existir para los gobiernos capitalistas del oeste, que más o menos también era lo que los soviéticos decían sobre el Oeste.

Entonces, todo era un juego y lo vimos como un show y había que apropiarse de ello", dice el vocalista y líder de la banda Douglas McCarthy, a su llegada a México, donde el día de hoy (si es versión internet / o "el jueves", si es versión impresa) se present(a, ó) en el Lunario.

"Crecimos en los 70 y siempre queremos que un show sea realmente un show. Nos encanta vestirnos como artistas: de ese modo habría que hacer una separación entre yo en un bar o cenando en un restaurante con amigos y yo entreteniendo a un público que paga por vernos", afirma el cantante que ha visitado México no sólo como Nitzer Ebb, sino también como Fixmer/McCarthy y además como DJ.

Por eso afirma: "Decir que amo a México sería una expresión que se queda corta".
Nitzer Ebb es uno de los grupos más importantes e influyentes de la música electrónica industrial. La estación en México es una parada en su gira "Industrial Complex Tour", que hace alusión a su más reciente disco Industrial Complex. Fueron originalmente emparentados con la Electronic Body Music (EBM), cuando surgieron en Essex, Inglaterra, a principios de los años 80. Desde su inicio llamaron la atención del público y de grupos como Depeche Mode, quienes los han tenido como invitados en sus giras mundiales.

"Fue increíble tocar en el 'Tour of the Universe', de Depeche Mode el año pasado. Obviamente nosotros ya los conocíamos muy bien por giras anteriores en 1988 y 1990. Ellos son muy cálidos y te apoyan en todo momento. Estar con ellos atrás del escenario es algo así como estar en familia y entre verdaderos amigos", apuntó.

Su nuevo disco Industrial Complex es muy importante para ellos por una razón sencilla: "queríamos hacerlo, ese es el pre-requisito para cada banda. Pero más allá, fue una forma de entrar en un camino de agradecimiento a nuestros fans por su infinito apoyo a Nitzer Ebb. Es como decirles: ¡vientos, tengan este disco!", añadió el músico que actualmente estudia rodaje y diseño, en este rubro tiene una pequeña compañía. Ya ha dirigido anuncios de TV y videos musicales y además compone música con Terence Fixmer para su banda alternativa Fixmer/McCarthy.

UNKLE deja con ganas a los chilangos

lunes, 1 de noviembre de 2010

No les dan su domingo

Los fanáticos que asistieron al concierto de UNKLE en la ciudad de México se sintieron como si después de la visita del tío a casa este no les diera su domingo.
Apenas una hora duró el concierto de una de las bandas más densas del rock eletrónico inglés de la última década, lideradas por uno de esos músicos que ellos mismos son toda una banda y más bien todo un concepto: James Lavelle, quien a lo largo de sus seis discos de estudio se ha hecho acompañar de otros músicos y cantantes de comprobada calidad y prestigio como Thom Yorke, de Radiohead.

Pero ni el prestigio, ni las manos alzadas de la banda que regresaron del segundo encore sólo para agradecer unos segundos a sus seguidores pero ya no interpretaron ninguna canción más, nada de eso pudo detener el rechazo de un grupo mayoritario de los asistentes que se hizo notar con una rechifla justo después de que la banda abandonó el escenario.

Si bien, la hora que tocó la banda estuvo cargada por una interpretación poderosa más una secuencia interesante de imágenes alucinantes, no bastó para colmar las expectativas del público que tuvo que aguantar la desorganización:

Como la mayoría de las personas llegó alrededor de las 8:30 hrs, cuando el grupo telonero Sleepy Sun ya había comenzado a tocar, muchos se acumularon afuera del recinto, lo cual motivó la improvisación de los organizadores que tuvieron que coordinar una larga fila que abarcaba dos cuadras y una calle que las personas formadas debían atravesar.

La larga fila obedeció a que el lugar sede, el Circo Volador, cuenta apenas con un acceso para salir y otro para entrar. Además de esto, la disposición arquitectónica del lugar lo hace inadecuado para un concierto masivo: ante cualquier descontrol del público, debido a la disposición del lugar por niveles y sin pasillos ni descansos, no es descartable una estampida o avalancha humana que pudiera provocar algún accidente significativo.

En lo que concierne al concierto propiamente, el grupo se entregó en escena. James Lavelle, Pablo Clements y compañía hicieron un breve recorrido discográfico en el que interpretaron algunos de sus éxitos más conocidos y algunas de sus nuevas producciones, en el que sería el concierto que cerrara su gira después de presentarse en Nueva York, San Francisco y Los Angeles.

"The Answer" apareció de la mano de Ian Astbury en pantalla, justo cuando James se dirigía a su sampler y tornamesas, desde donde ralentiza el tiempo a su antojo y en sincronía perfecta con las imágenes nos introduce en su mundo en el que el pasado sintoniza con el presente. La música en un nivel visual nos hipnotiza y nos toma y nosotros nos fundimos con la erotización de las formas y los colores.

UNKLE recibió con mucha emotividad a los mexicanos que abarrotaron el lugar y que ya desde antes de que los ingleses salieran a escena los pedía al grito de "Óncol, óncol, óncol". La emoción de James Lavelle por el recibimiento que los chilangos les dieron llegó hasta el punto en que el vocalista mencionó que la de ayer ha sido una de las mejores noches de su vida.

El concierto cumplió con las expectativas de una banda de este calibre. Pero el lugar dejó mucho que desear. Antes de buscar culpables hay que mencionar que el problema de la organización recae, más que en sujetos concretos, en las condiciones con que se cuenta en México para organizar un buen concierto de rock, las cuales son parcas por la existencia de un monopolio que acapara y dicta los costes; la falta de infraestructura pública que pueda ser de utilidad, y los nulos operativos de protección por parte de las autoridades de seguridad capitalina.

El set - list

Intro

The Answer
Burn My Shadow
Chemistry
Natural Selection
Reign
Restless
Ever Rest
The Runaway
Keys To The Kingdom
Glow
Ablivion
Eye For An Eye

Encore:

Heaven
Lonely Soul
In A State


Confirmado: Lady Gaga viene a México

martes, 31 de agosto de 2010


Valdrá la pena la espera

Era obvio que no vendría para el Bicentenario. Pero también era obvio que México no quedaría fuera de su inagotable ruta de conciertos. Lady Gaga viene a nuestro país en mayo, y los boletos se venderán desde la próxima semana, ocho meses antes de su visita.

Se presentará primero en Guadalajara y después al Foro Sol de la Ciudad de México, los días 3 y 5 respectivamente. Aún no se dan a conocer los precios de los boletos en el Foro Sol, pero dado el precio más caro del estadio Tres de Marzo ($1,700), es probable que oscilen entre los $2,000 y los $500. Ojalá no se pongan tan culeros los de Ocesa que ¡ay, cómo se las gastan!

Reposteo (no de respostería) desde la página de "el sopitas" este video de Cartman interpretando "Poker Face". muy divertido.



Una recomendación de Noiselab

lunes, 16 de agosto de 2010

En sus blogs Noiselab recomandaba este disco.

La música electrónica con una voz dulce promete bastante. Es un remix de Shigeto a Ana Caravelle, una cantante y arpista que pronto lanzará su álbum debut -producido por su novio Asura- “Basic Climb”, a través de Non Projects.
Este disco fue producido por Daddy Kev de Alpha Pup y saldrá a la venta el próximo 28 de septiembre.
Ana Caravelle - Blackcanyon ( Shigeto's as i inhale mix ) by SHIGETO
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