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The Hurt Locker, Kathryn Bigelow

miércoles, 31 de marzo de 2010

Ser marine en Bagdad

The Hurt Locker (Zona de miedo), cinta que arrasó en la pasada entrega de los Oscar y que en México pasó desapercibida en parte por la odiosa traducción con la que se exhibió, ha sido considerada por la crítica especializada como la mejor del cine bélico, género de gran tradición en los Estados Unidos, consideración que creo sólo puede tomarse como exagerada y mediática, o medianamente política porque, ¿dónde estribaría la diferencia: en la historia, en los efectos especiales, en el realismo?


Más allá de esta supuesta importancia, debo de reconocer que sin duda es una película arriesgada, interesante y muy cercana a la realidad, una película que abre una veta en el cine de nuestro tiempo. Su diferencia, aunque no tanto, con las anteriores del género es su cercanía y actualidad con el conflicto que nos presenta: la posesión de los Estados Unidos sobre el pueblo iraquí tras la guerra desatada en 2002 por el gobierno de George Bush en pos de adueñarse del petróleo del país árabe.

Dirigida por Kathryn Bigelow, quien sorprende por su sensibilidad tras la cámara para captar con lujo de detalle el tempo, la laxitud, el trago amargo que es la propia vida, la devastación, el cinismo y el sinsentido que hay atrás de esta guerra, The Hurt Locker se convierte por sus contenidos en una necesaria aproximación para entender la realidad de la guerra, su lógica de negocio y su asimilación cultural indeleble, realidad que alcanza su reducción al absurdo en un joven soldado, William James (Jeremy Renner), para quién no hay otra cosa más importante que desactivar bombas; ufano, presume su récord: 873 bombas desactivadas.


Así, la desactivación de bombas por una patrulla estadounidense en pleno Bagdad es la línea argumental de la cinta, con felices y erráticos momentos en su pretensión de espejo de la realidad. Pero con una estética documentalista que nos enchina la piel y nos hace sentir polvo en pleno proceso de desaparición.


La película muestra una constante indagación sobre el tipo de ética propio del campo de batalla: la aceptación de la muerte, ética parecida a la de los sicarios de las bandas narcotraficantes de este lado del planeta pero que es totalmente distinta, ética que en la pantalla nos habla de los resquicios del honor y del valor en un mundo sin heroísmo.


Si hablamos de crítica directa o panfletaria deberíamos pensar en Robert Redford y su Leones por corderos, donde expone la inmoralidad con que se proyecta a miles de jóvenes a perder la vida voluntaria y obcecadamente por un valor intangible como la patria y el honor.


Bigelow trasciende la visión panfletaria, la crítica con sentido político o la pertinaz moralina que suele ir detrás de este tipo de cintas y prefiere indagar libremente para mostrar el acendrado peso que tiene el honor y la guerra misma en la cultura de los Estados Unidos pero lo hace sin prejuicios de por medio, ese es su gran éxito, su verdadera importancia.


Los recursos formales, técnicos y visuales la hacen una cinta muy bien lograda que por la cercanía del momento histórico lo hará estremecer. No por nada fue considerada por la Academia de Hollywood la mejor película este año.


The Hurt Locker

· La visión del conflicto la puedes completar también con otras películas como La batalla de Hadiza, Las tortugas pueden volar, Leones por corderos, Redacted, W, entre otras.

· Cuenta con las actuaciones de Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty e intervenciones de Guy Pearce, Ralph Fiennes y Evangeline Lilly.

· Ha sido puntuada por los críticos más importantes de EU con 93 sobre 100, se perfila como gran cosechadora de premios Oscar.

· The Hurt Locker recibió una ovación de 10 minutos en el Festival de Venecia, dónde cosechó 4 premios.

· Con esta película, Kathryn Bigelow ganó el máximo galardón del gremio de directores estadounidenses (DGA) en Los Angeles.

La corrupción azul, Daniel Lizárraga

domingo, 7 de junio de 2009

El despilfarro azul

 

"Pareciera una costumbre que en cuanto hay recursos públicos de lo que se trata es de gastárselo, por la enorme corrupción y el derroche de dinero público que se hace desde Los Pinos", afirma el periodista Daniel Lizárraga al conversar sobre su libro La corrupción azul (Debate, $249), ganador del Premio Debate de Libro Reportaje 2008 que trata sobre la manera sucia en el que se ha manejado el dinero en las transiciones presidenciales de Fox y de Calderón.


Por eso, cree que si hubiera una caricatura perfecta para los dos últimos presidentes de nuestro país, serían las siguientes: “Fox con una Caja fuerte que la levantas y tiene un hoyo abajo. Y la de Calderón cualquier cosa que tenga que ver con una fiesta o con el derroche: se me ocurre que con la Presidencia se adquiera un paquete all inclusive en el que, entre otras cosas, se encuentre la banda presidencial”.


En 2000, la transición era algo inédito. Las cifras que se manejaron nunca fueron claras. El dinero destinado a la transición de Fox se depositó en una cuenta particular del futuro presidente como un fideicomiso del cual él nunca quiso rendir cuentas.


Para 2006, tampoco se legisló y Fox propuso al Congreso entregar a su sucesor 150 millones de pesos, y los diputados lo aceptaron. Una cifra estridente si tomamos en cuenta que se trata del triple de lo que el presidente Obama tuvo para su propia transición.


“México es un caso único. No hay un periodo de transición en el mundo de más de cuatro meses. Cuando hice esta investigación, me apoyé en los corresponsales de Proceso y el corresponsal de Londres me decía, ‘no entiendo de qué me hablas,  ¿qué es eso de gastos de transición?’. Y no lo entienden porque eso en países como Inglaterra y Alemania, no existe. El paso se da en unas cuantas horas.”


“Se tiene que reglamentar desde la Cámara de Diputados el uso del dinero. El monto lo tiene que decidir el Congreso, con cálculos muy precisos y con reglas muy claras de en que en sí y en qué no se puede gastar, que las revisiones recaigan en la Auditoría Superior de la Federación, y se debe acortar el proceso de transición.”


“En Estados Unidos, la Cámara tiene un reglamento de operación para el uso del dinero de la transición. Por ejemplo, no se puede utilizar más de un millón de dólares en gastos de oficina y sueldos. Aquí puedes gastar hasta en restaurantes, imagen, ¡vaya!, hasta en comprar chicles. En otros países es inconcebible. En México, sin embargo no se ha legislado y se trata de un tema que está ahí flotando.”


Lizárraga explica que en este libro intenta “reflejar las pautas de comportamiento de la clase política mexicana". 


Apunta que

“como ciudadanos no podemos permitir que esto siga pasando.
No hemos cobrado suficiente conciencia de que este país funciona con nuestro dinero. Este asunto es un derecho de los ciudadanos. Nos tenemos que poner las pilas los ciudadanos y los medios de comunicación.”


“En Suecia la Ley de Transparencia data de 1890. Una solicitud de acceso a la información en Suecia te la resuelven en menos de 24 horas.

"Por ello, el tema pasa por un profundo cambio cultural que a su vez pasa por ejercer un nuevo derecho”, concluye el galardonado periodista. 


La del PAN, una transición fallida

jueves, 4 de junio de 2009

Germán Martínez, como loco; su partido va a perder: Madrazo


“Germán Martínez anda como loco porque sabe que la ciudadanía le va a pasar factura al PAN en las próximas elecciones, debido a que su partido en lugar de hacer la transición que debía hizo una transición en la que convirtió al Estado en un cartel más: el narcotráfico ha colonizado al Estado”, afirma Roberto Madrazo al hablar de su libro El despojo.


“En ese abismo estamos hoy en día, con un Estado paralizado en una lucha sin estrategia, en una guerra perdida porque el Gobierno tiene el problema por dentro. Lo único que ha dejado la guerra de Calderón han sido más de 10,000 ejecutados, una cifra escalofriante.”


“Mientras tanto, el presidente Calderón anda inventando con la farándula un programa para revivir a México. ¡Por supuesto que hay que revivir a México!, pero concertando, invirtiendo en Ciencia y Tecnología, generando empleos; no simulando”, aclara el priista.


“El PRI cometió errores por los que pagó en el 2000. El PAN sacó al PRI de Los Pinos con la promesa de acabar con el sistema, acabar con la corrupción, acabar con las crisis, acabar con los negocios en el poder, y resulta que hoy México está peor que nunca, con un sistema reinventado.”


Un sistema del que usted formó parte.


Si yo hubiera formado parte del sistema hoy sería el Presidente de la República porque el sistema no hubiera operado en mi contra como lo hizo en 2006. Yo he formado parte de la clase política; no del sistema”, revira Madrazo, quien describe a ese sistema como “un club de elite para hacer grandes negocios, que integra a ciertas cúpulas empresariales, de los gobernadores, de los medios y de los sindicatos”.


Destacó que con su libro El despojo pretendió hacer “una reflexión de fondo sobre la transición fallida en México, una transición que lo tiene a la deriva, amenazado por los estragos de cuatro grandes crisis: de seguridad, económica, sanitaria y política”, concluyó.


El hombre sin cabeza, Sergio González Rodríguez

viernes, 29 de mayo de 2009


México, decapitado

México llegó en 2008 a una situación de vuelta a la barbarie: más de 5,200 ejecutados, 17 secuestros diarios, y al menos 170 decapitados con cuyas cabezas podría construirse una torre del tamaño de El Ángel de la Independencia.


En estas condiciones “

México no tiene ninguna viabilidad para el futuro.
No debemos de engañarnos. No podemos persistir con estos índices de corrupción, de impunidad en los delitos, de violencia generalizada, de inoperancia de sistemas estratégicos”, dice el periodista y escritor Sergio González Rodríguez con motivo de la publicación de su más reciente libro El hombre sin cabeza (Anagrama, $180).


“Con este libro quise poner en evidencia las limitaciones del país frente a situaciones de crisis. Lo mismo acontece en el ámbito de la seguridad que en el de la salud. No tenemos una respuesta consistente, eficaz y confiable por parte de las autoridades.”


Esto permite extender la interpretación del libro “al país que ha perdido la cabeza, el lineamiento, el orden, la eficacia de sus sistemas estratégicos. Y por el contrario tenemos ineficacia, inoperancia y falta de consistencia gubernamental y de los órganos del Estado”, afirma el también novelista.


“En el caso de la violencia del crimen organizado, desde luego ocurren muchas acciones pero no existen avances. Tenemos un nivel de inseguridad del 99%. No podemos presumir una democracia ni un Estado de derecho configurado como tal bajo esta impunidad absoluta de los delitos.”


“México ha pasado de ser un país de tránsito a un país consumidor de drogas duras. Por lo tanto, estamos hablando de una generalización de la toxicomanía y de los usos de la violencia hacia las comunidades del interior del país por parte del narcotráfico, lo que además trae consigo industrias delincuenciales como la extorsión, el robo, el secuestro, la trata de personas:

es una degradación integral del país.”


“Si a esto le agregamos que el narcotráfico es fundamentalmente la industria integral de índole subterránea, en México se lavan de 10,000 a 25,000 millones de dólares al año procedentes de actividades ilícitas, estamos ante una situación muy grave. Esto implica la corrupción total del sistema político, financiero, bancario, del país.”


El hombre sin cabeza es un texto periodístico y narrativo cuyo núcleo temático y crítico son las prácticas en torno de la violencia y la decapitación de personas. Aglutina el relato real, no ficticio, con un registro de crónica reportaje; un análisis de la historia de la cultura de la violencia extrema, de los usos rituales de la decapitación, junto con una voz personal que dialoga con el lector y que da al libro gran potencia estética y profundidad crítica a temas cuyo “tratamiento mediático suele limitarse al sensacionalismo, a la nota roja, al impacto emotivo que provoca la atención inmediata del público pero también al olvido”.


“Este momento tan grave requiere una reflexión de fondo, una reflexión fuerte, una reflexión que saque del marasmo a la ciudadanía en general. No podemos seguir enfrentando la mentira en la que el propio sistema político busca configurar una situación de estabilidad que en realidad no lo es. 

A grandes problemas tenemos que tener también grandes reflexiones y, desde luego, grandes soluciones.”


Por ello, si bien menciona la inviabilidad de futuro para México, advierte que quienes “sí tenemos futuro somos los mexicanos. Y somos quienes tenemos que cambiar esta situación en la que vivimos.”

“La única manera de mejorar es vernos en el espejo, de nuestras situaciones extremas, de nuestra condición de una especie de enorme crueldad que se depreda una y otra vez, pero para tratar de mejorar.”


“La actual situación tiene que ser contrarrestada con una tarea positiva de mejoría frente a lo que somos. Obviamente esto no puede darse sin una postura crítica ni un reconocimiento claro de la situación a la que hemos llegado”, concluye el escritor que alcanzó reconocimiento internacional con su libro Huesos en el desierto, que trata sobre los asesinatos sistemáticos contra mujeres en Ciudad Juárez, libro que nutrió buena parte de la novela 2666, de Roberto Bolaño.


Una mirada a México en South Park

sábado, 18 de abril de 2009

Las degradantes prácticas clientelares constitutivas de las instituciones políticas realmente existentes en nuestro país, como la discrecionalidad, la corrupción, la simulación, etc., generan la actual crisis del Estado que aqueja a la nación mexicana.
Una crisis que muy bien atestiguan e identifican por ejemplo, los gringos. No simplemente porque les convenga. En este caso, se trata de South Park, donde con muy fina ironía se hace crítica de nuestro país y del fenómeno del lavado de dinero, que, por lo demás, es consecuencia de los fenómenos ya mencionados.

¿Estado fallido?

martes, 7 de abril de 2009


Arnaldo Córdova menciona que “México no es un Estado ‘fallido’, no porque no funcione bien, pues funciona malísimo en manos de los panistas, sino porque el concepto mismo no es tal, no es concepto”, atribuyéndolo a una mera ocurrencia de los académicos norteamericanos, quienes a su juicio sólo producen calificativos.

Para el autor, lo que está mal en el uso del concepto Estado fallido es que hace alusión al momento en que el Estado pierde su soberanía, pero cuando esto ocurre simple y sencillamente no hay Estado. O sea, el Estado no falla, el Estado es o no es. Y claramente el Estado mexicano ha perdido su soberanía no sólo por las fuerzas aceptadas del Mercado junto con la delincuenia oficialmente admitida por discrecionalidad y corrupción, sino también por las fuerzas ilegales del Mercado: el crimen organizado.

“Un Estado institucional gobernado por ineptos jamás podrá ser considerado un Estado ‘fallido’. Si, además, esos ineptos forman una partida de ladrones que no se dedican a otra cosa que a saquear la riqueza pública para beneficio de unos cuantos y de ellos mismos, ese estado es también un Estado saqueado y su sociedad una sociedad despojada”m dice Córdova. Una sociedad despojada de la riqueza del Estado.

Ahora bien, si a final de cuentas el Estado es su riqueza (soberanía, instituciones, bienes), se trata de la nuestra de una sociedad saqueada de Estado, una sociedad sin Estado: ese es el despojo que se ha perpetrado en la sociedad mexicana.
El concepto Estado fallido tiene serias complicaciones al interior del país, ya que para los gringos Estado fallido implica una figura jurídica que avala su intervención armada. No se trata de negar la realidad sino de verla lo más cruel posible: en México, simple y sencillamente, no hay Estado.
  • Arnaldo Córdova, “Y dale con el Estado fallido”, La Jornada, 04 de abril de 2009.


Steve Chandra, Asian Dub Foundation

viernes, 27 de marzo de 2009

"El diálogo no es suficiente"

Contrariamente a lo mencionado por Ori Kaplan (ver post anterior), Steve Chandra, guitarrista de Asian Dub Foundation y uno de los líderes de la banda me comentó a su llegada a México, algo mucho más radical, pues si bien el diálogo es “la solución, esa no es una solución concreta. La crisis económica es algo muy concreto que no puedes solucionar sólo hablando. Hay gente muy molesta en las calles que no tendrían miedo por impulsar soluciones más radicales”.

Esta declaración no es casualidad pues la experimentación e integración de diferentes estilos es para Asian Dub Foundation una toma de posición frente a la música y frente al mundo, por eso se les conoce como una banda con un discurso más politizado.

“En Estados Unidos los banqueros son unos criminales que andan libres por la ciudad sin ningún cargo en su contra. Los bancos deberían ser forzados a caer para que la gente pueda tomar el dinero que es suyo. En mi opinión, los bancos deberían ser nacionalizados.”

“O tal vez su furia haga a la gente organizarse, pero es claro que no basta con hablar. A los banqueros no les importa cuánto hables mientras ellos se sigan enriqueciendo. Yo digo que deberíamos tocar en sus casas a la mitad de la noche, llevarlos a una celda y ponerlos bajo juicio.”
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